Una pareja residente en Japón consiguió cultivar maíz, chiles y tomates para preparar comida mexicana desde cero, luego de ajustar las técnicas utilizadas durante su primer intento agrícola. Yukita documentó el proceso en video, desde la preparación del terreno y la polinización hasta la cosecha, la nixtamalización y la elaboración artesanal de tortillas.
El proyecto llamó la atención en redes sociales por la dificultad de producir ingredientes asociados con la cocina mexicana en un entorno distinto al de su origen. La pareja enfrentó plagas y lluvias intensas relacionadas con un huracán que afectó la región japonesa, de acuerdo con el registro audiovisual compartido.
La cosecha comenzó con cambios en la siembra
Para mejorar el resultado del ciclo anterior, la pareja modificó la distribución de las plantas de maíz. En lugar de sembrarlas en línea, optó por un formato de cuadro que facilitó la polinización natural y permitió complementar el proceso de manera manual.
El video también muestra el cuidado de las plantas frente a la presencia de insectos y otras dificultades del cultivo. Finalmente, la pareja logró recolectar maíz azul y criollo, además de chiles y tomates destinados a la preparación de platillos mexicanos.
La experiencia coincide con otros registros de Yukita y su esposo, quienes han mostrado en redes sociales sus esfuerzos por cultivar ingredientes mexicanos en Japón y utilizarlos en recetas tradicionales. En publicaciones previas, la pareja también explicó que la falta de polinización había afectado una cosecha anterior.
Del maíz a las tortillas
Después de la cosecha, Yukita transformó el grano mediante la nixtamalización, un proceso tradicional que permite ablandar el maíz antes de molerlo. Para ello utilizó agua y un mortero, con el que preparó la masa destinada a las primeras tortillas hechas a mano.
Las tortillas se utilizaron para preparar quesadillas con ingredientes disponibles en Japón. El resultado fue compartido con familiares y amigos japoneses, quienes probaron una comida elaborada a partir de un proceso que comenzó con la siembra del maíz.
La historia de Yukita y su esposo muestra cómo la agricultura y la cocina pueden convertirse en un punto de encuentro entre México y Japón. Su contenido ha generado interés entre usuarios que reconocen el esfuerzo necesario para mantener vivas las tradiciones gastronómicas lejos de su lugar de origen.

