Decenas de miles de personas marcharon el sábado 7 de noviembre en distintas ciudades de Francia, en la cuarta jornada consecutiva de protestas de fin de semana. El Ministerio del Interior contabilizó 146 mil participantes en el país, mientras que la intersindical juvenil estimó 250 mil.
En París, las autoridades registraron 46 mil asistentes y los organizadores, 75 mil. Las marchas expresaron reclamos por el costo de vida y el poder adquisitivo, además de demandas estudiantiles sobre las condiciones en los centros educativos.
La asistencia fue menor que en las movilizaciones anteriores y que en la jornada nacional del jueves 5 de noviembre, cuando el gobierno contabilizó 575 mil manifestantes y los sindicatos, 1.6 millones. Las cifras corresponden a estimaciones distintas de las autoridades y de las organizaciones convocantes.
En París, la marcha avanzó desde la plaza de la República hasta la plaza de la Nación. Al final del recorrido, la policía empleó gases lacrimógenos durante enfrentamientos con algunos asistentes; también se reportaron incidentes en otras ciudades, entre ellas Lyon.
Reuniones y nuevas movilizaciones
El gobierno tenía previstas reuniones para el lunes 9 de noviembre con sindicatos y representantes empresariales para abordar salarios y poder adquisitivo, así como encuentros con organizaciones estudiantiles. Sindicatos de la educación convocaron a una nueva huelga y protestas para el martes 10 de noviembre.

