El frío y el aire seco pueden resecar los labios y hacer que se sientan tirantes o agrietados. Para protegerlos durante el invierno, se recomienda aplicar un bálsamo con frecuencia, evitar lamerlos o arrancar la piel suelta y usar protección solar al salir.
Hábitos para prevenir la resequedad
La saliva puede aliviar la sensación de sequedad por un momento, pero al evaporarse puede dejar los labios aún más secos. También conviene evitar morderlos o retirar los pellejitos, ya que esto puede irritar la zona y provocar heridas.
- Aplica bálsamo labial varias veces al día y antes de dormir. Si los labios están muy resecos, una fórmula espesa con petrolato puede ayudar a protegerlos.
- Elige productos que te resulten cómodos. Si un bálsamo causa ardor, escozor o irritación, deja de usarlo.
- Durante el día, considera un bálsamo con protección solar de FPS 30 o superior, también en invierno.
- Evita productos con fragancias, mentol o alcanfor si notas que te irritan.
- Mantén una hidratación adecuada y vuelve a aplicar el bálsamo cuando los labios se sientan secos.
Qué buscar en un bálsamo labial
El petrolato y la manteca de karité son algunos de los ingredientes que pueden ayudar a suavizar los labios y reducir la pérdida de humedad. Las fórmulas sin fragancia pueden ser una alternativa para quienes tienen sensibilidad a ciertos productos.
Si la resequedad, las grietas o la irritación persisten pese a los cuidados, conviene consultar a un profesional de la salud para recibir orientación.

